martes, 21 de diciembre de 2010

El lobo y las gallinas

En un campo muy lejano, vivía un señor llamado Osvaldo que odiaba a los animales, salvo a las gallinas.
Como todos los días, las soltaba para que comieran su ración de maíz, hasta que un día ocurrió algo distinto: apareció un lobo que quería devorarlas. Corrió hasta el corral e intentó morder a algunas pero apareció Osvaldo con un arma y una soga para atraparlo. El hombre pudo reducir al lobo y lo ató en un árbol cerca del gallinero hasta que llegara la hora de matarlo. Las gallinas sabían que el lobo era peligroso pero también sabía lo que se sufría en manos de Osvaldo, entonces, esperaron un descuido de el y desataron al lobo. Picotearon y picotearon todas juntas la soga hasta que éstas se rompieron. Ahora, en libertad, el lobo podía hacer cualquier cosa, incluso devorarlas, pero no lo hizo y como muestra de su agradecimiento les dijo:
“-Yo les prometo, mis nuevas amigas, que nunca más las voy a molestar y que no volveré por estos lados.”
Las gallinas confiaron en su palabra y lo dejaron ir. Luego de un largo tiempo, el lobo muerto de hambre decide regresar en busca de sus amigas; ellas, al verlo, trataron de saludarlo pero en ese instante, él saltó al cuello de una y la mató. Todas juntas empezaron a cacarear fuerte para que Osvaldo las escuchara y fuese a ayudarlas, pero Osvaldo no escuchó. Finalmente el lobo logró su objetivo y se comió a todas las gallinas.

Moraleja: “brindarle demasiada confianza a alguien nos lleva muchas veces a equivocarnos”


Autora: Noelia Pidote